Virgenes
Virgen de Fátima con Pastorcitos y Ovejita
La Virgen de Fátima con los tres pastorcitos: una escena de fe tan poderosa que no necesita palabras.…




En el hogar
Hay peticiones que el mundo llama imposibles. Ella las llama pendientes. Nuestra Señora de los Milagros ha sido durante siglos el último recurso de quienes ya agotaron todas las opciones humanas. Para el enfermo que recibió un diagnóstico difícil, para la familia que lleva años esperando una respuesta, y para regalar a quien todavía tiene fe pero necesita que alguien se la sostenga.
La tradicion
Hay peticiones que el mundo llama imposibles. Ella las llama pendientes. Nuestra Señora de los Milagros ha sido durante siglos el último recurso de quienes ya agotaron todas las opciones humanas: los médicos dijeron que no, los bancos dijeron que no, las circunstancias dijeron que no. Y aun así, ella dijo que sí. Esta escultura es para quien todavía tiene fe pero necesita que alguien se la sostenga en los momentos en que flaquea. Para el enfermo que recibió un diagnóstico difícil y se aferra a la esperanza, para la familia que lleva años esperando una respuesta que no llega, y para regalar a quien está en ese momento exacto en que la fe y la duda se miran de frente y una de las dos tiene que ganar.
En Colombia, la devoción a advocaciones milagrosas tiene raíces profundas en la fe popular del pueblo. Comunidades en Antioquia, el Valle del Cauca y la Costa Atlántica tienen tradiciones centenarias de procesiones y novenas a imágenes milagrosas que han acompañado al pueblo colombiano en sus momentos más oscuros, desde epidemias hasta conflictos, demostrando que la fe en los milagros no es ingenuidad: es experiencia acumulada de generaciones.