Virgenes
Nuestra Señora de Chiquinquirá
Patrona de Colombia desde 1919, 'La Chinca' fue restaurada milagrosamente en 1586 cuando nadie ya creía que era…






En el hogar
¿Quién como Dios? Nadie. San Miguel venció al diablo y lo arrojó al abismo. Hoy sigue siendo el protector contra todo lo que amenaza: el mal, las adicciones, los peligros invisibles. Para la entrada del hogar, el negocio y para regalar a quien está enfrentando una batalla que no sabe cómo ganar. Con él al lado, el enemigo ya está vencido.
La tradicion
¿Quién como Dios? Nadie. Eso significa su nombre, y esa fue su batalla: cuando Lucifer se rebeló en el cielo, fue San Miguel quien lo venció y lo arrojó al abismo con su lanza de luz. Dos mil años después, sigue siendo el protector por excelencia contra todo lo que amenaza: el mal espiritual, las adicciones, los peligros invisibles, las batallas que no se ven pero se sienten. Esta imponente escultura con sus alas desplegadas y el demonio vencido bajo sus pies es una declaración de victoria antes de que empiece la pelea. Para la entrada del hogar que quiere una protección real, para el negocio que necesita blindarse, y para regalar a quien está enfrentando una batalla que no sabe cómo ganar. Con San Miguel al lado, el enemigo ya está vencido.
En Colombia, la devoción a San Miguel Arcángel es especialmente fuerte en regiones que han vivido el conflicto armado y la violencia. Comunidades enteras le han encomendado la protección de sus territorios, y en muchas parroquias rurales y urbanas se le invoca como escudo espiritual para familias, policías, militares y todos los que enfrentan peligros reales cada día. Su fiesta el 29 de septiembre es celebrada con gran fervor en muchos municipios del país.