Virgenes
Nuestra Señora de Fátima
Fátima, 1917: la Virgen apareció seis veces y cambió el mundo. Esta escultura con corona de cruz y…




En el hogar
Getsemaní: la noche más oscura de Jesús. Arrodillado, sudando sangre, pero orando. Esa imagen es para quien también está en su noche oscura: el enfermo, el que perdió algo, el que no sabe si seguir. Esta escultura le dice: Jesús ya estuvo aquí antes que tú. No estás solo. El regalo más profundo para momentos difíciles.
La tradicion
Getsemaní, la noche antes de la Cruz: Jesús cae de rodillas, su sudor se vuelve sangre de angustia, y aun así ora: 'No mi voluntad, sino la tuya'. Ese momento de entrega total en la oscuridad más profunda es el que captura esta escultura: Jesús arrodillado sobre la roca, mirando al cielo, dispuesto a dar la vida por amor. Una imagen para quien también está en su propia noche oscura, en ese momento donde todo duele y no sabe si tiene fuerzas para seguir. Esta escultura le dice sin palabras: Jesús ya estuvo aquí antes que tú, en este mismo dolor, en esta misma oscuridad. No estás solo. El regalo más profundo para momentos de enfermedad, duelo reciente, o cuando alguien necesita saber que el sufrimiento tiene compañía divina.
En Colombia, un país que ha vivido décadas de dolor colectivo, la imagen de Jesús en Getsemaní tiene una resonancia particular. Muchas familias colombianas han encontrado en esa imagen de Cristo orando en la oscuridad el único espejo que describe lo que vivieron: la angustia de no saber qué va a pasar, el miedo, la entrega. Y también la promesa de que después de Getsemaní vino la Resurrección.