Virgenes
Nuestra Señora del Carmen
Desde el siglo XIII, la Virgen del Carmen prometió proteger con su manto a quienes la honraran. Una…




En el hogar
Yo reinaré': tres palabras que un sacerdote escuchó en Bogotá en 1914 y que hoy repiten millones de colombianos cuando no tienen a quién más acudir. El Divino Niño del 20 de Julio no es para los que tienen todo controlado: es para los que ya lo intentaron todo. Para el hogar, para peticiones urgentes, y para regalar a quien necesita creer que todavía hay milagros.
La tradicion
'Yo reinaré': tres palabras que un sacerdote escuchó en una pequeña iglesia de Bogotá en 1914, y que hoy repiten millones de colombianos cuando no tienen a quién más acudir. El Divino Niño del 20 de Julio no es para los que tienen todo controlado ni para los que solo rezan cuando están bien. Es para los que ya lo intentaron todo, para los que llevan meses esperando una respuesta, para los que saben que solo un milagro puede cambiar lo que están viviendo. Esta escultura con los brazos abiertos y la inscripción 'YO REINARÉ' es la imagen más venerada de Colombia por una razón: funciona. Para el hogar, para peticiones urgentes de trabajo, salud y familia, y para regalar a quien necesita creer que todavía hay milagros posibles. El Santuario del Divino Niño en el barrio 20 de Julio de Bogotá es el lugar de peregrinación más visitado de Colombia: cada domingo recibe decenas de miles de fieles que llegan desde todos los rincones del país y del exterior. Su imagen está presente en prácticamente todos los hogares colombianos, en los taxis, en los camiones de carga, en las oficinas y en las billeteras. El Divino Niño no es solo una devoción en Colombia: es parte de la identidad nacional.