Angeles
San Miguel Arcángel
¿Quién como Dios? Nadie. San Miguel venció al diablo y lo arrojó al abismo. Hoy sigue siendo el…




En el hogar
En 1947, la Virgen llegó como Rosa Mística: tres rosas para quien quiere pureza, oración y penitencia. Para el alma que está buscando renovación espiritual, para quien quiere algo más profundo en su vida de fe. Ideal para regalar en retiros, grupos de oración o a quien está en un momento de conversión.
La tradicion
En 1947, en Montichiari, Italia, la Virgen se apareció portando tres rosas: blanca por la pureza, roja por la oración, amarilla por la penitencia. Tres rosas para el alma que quiere más que una fe superficial, que quiere una vida espiritual real y profunda. Esta escultura con su corona de rosas y rosario colgante es la imagen de una devoción para quienes buscan renovación interior, no solo devoción exterior. Para el alma que está buscando algo más profundo en su vida de fe y no sabe por dónde empezar, para regalar en retiros espirituales y ejercicios ignacianos, para grupos de oración que quieren una presencia que inspire conversión real, y para quien está en ese momento de quiebre espiritual donde todo lo anterior ya no alcanza.
En Colombia, la devoción a la Rosa Mística ha crecido especialmente entre comunidades de oración carismática y grupos de renovación espiritual. Su mensaje de conversión profunda resuena con fuerza en un país que ha vivido el poder transformador de la fe en contextos de dificultad, y donde los movimientos de renovación espiritual tienen una presencia muy activa en parroquias de todo el territorio nacional.